jueves, 22 de abril de 2010

Caminando hacía el infinito

¿Alguna vez habeis imaginado correr mientras a cada paso descubres que el suelo que has dejado atrás se va quebrantando abriendose una enorme grieta de la cual temes pueda tragarte?

Ninguno se siente abatido, agotado, rendido, pero no puede dejar de correr, porque apesar del miedo a ser deborado por la tierra, ante todo tiene un instinto, seguir adelante pase lo que pase, aunque el mundo se esté acabando y correr no lleve a ningún lado.

Ninguno morirá intentando llegar a demostrar que no ha cometido mayor error en la vida que la de venir a este loco mundo que nos rodea, lleno de hipocresía y deshumanización dónde el honrado pobre, jamás vencerá al mentiroso rico, porque las realidades se compran y las verdades se modifican según su cuantía y es que... qué poderoso es el caballero Don dinero! ¿no os parece?

En este determinado momento, a Ninguno le da igual el valor del dinero porque en el fondo de nada sirve si uno no posee salud, Ninguno está ganando el silencio de la vida, la presión bloquea el sonido, agita la respiración, la carrera para evitar esa grieta es eterna, la lucha por mantenerse a buen resguardo está dejando exhausta la vida. Los médicos alertan que de seguir así, es posible que no conozca la siguiente década, pero el temor a ser deborado por la grieta impide frenar. Con todo esto, Ninguno solo quiere expresar que en el fondo es posible que la vida tenga un precio y Ninguno no pueda pagarlo.

4 comentarios:

el waro dijo...

no, pero sueño bastante seguido que me caigo para siempre(?)
Saludos

copo dijo...

Estoy segura de que la vida tiene un precio... peroo tambien que a ninguno, aunque le cueste mucho, como a la mayoria, se le verá recompensada y pagara el vagaje que se estime oportunoo!!

Animo, que todo pasa...

Verónica (peke) dijo...

He podido sentir esa sensacion que tambien describes, pero con el tiempo puedas darte cuenta que todo tiene una explicacion...

besotes de esta peke.

pd. te espero por mi rincon con tu taza de cafe, siempre que quieras...

Agustina dijo...

La vida es afano, no hay vuelta atrás.