Tiempos revueltos, tiempos de examenes, tiempos de mucho trabajo pendiente por hacer, muchos objetivos por lograr, batallas por vencer... miedos por superar, parece que el mundo evoluciona, pero sin embargo en el fondo no cambian tanto las cosas, los procesos son lentos y tediosos, el truco parece estar en no desistir... parece raro cuando intentamos buscarle un sentido, buscar la idea que nos haga pensar que todo el esfuerzo para lograr esas pequeñas metas en nuestra vida valen la pena de verdad.
Pudiera decirse que a nivel global nuestro camino ha sido bastante insastistactorio, por habernos perdido en innumerables ocasiones, por haber cometido inmensos errores, por haber sido castigados a repetir y repetir incansablemente nuestras tareas hasta lograr hacerlas bien, sin embargo si nos centramos en las pequeñas metas y dieramos vistazo hacia atrás quizás si puede observarse que de todos esos errores, se han aprendido, se han realizado algunos pequeños logros.. pero... es esto suficiente....?? debemos conformarnos a pensar que los pequeños retos superados valen para creer que debemos continuar?? o por el contrario, debemos desistir porque quizá hagamos lo que hagamos todos en el fondo terminaremos de la misma manera, sin que haya servido para mucho más que una aprendizaje vago e iluso que muere con la persona??



3 comentarios:
No todo muere con las personas. A veces, y eso es lo más importante, vas dejando huella en la gente que te rodea, y continua esa huella imprimiéndose en los demás y acaba recorriendo el mundo. Como cuando te inventas un chiste malísimo y luego te lo cuentan a ti... Se deja huella. Y siempre vale la pena vivir, los pequeños logros, los fugaces instantes de felicidad. Claro que valen la pena. Sino, no estaríamos aquí. Ánimo, continúa adelante aunque a veces las cosas se pongan difíciles y disfruta de esos pequeños detalles de la vida, como ponerle la funda a la almohada (¡¡¡me encanta!!! xD).
Biquiños.
Yo creo que luchar, luchar en esta vida...siempre merece la pena. Un besote
Está claro que el final será el mismo para todos pero lo que nos diferencia es el camino que hemos recorrido todos y cada uno. ¿Qué es mejor? ¿Haber superado pequeñas metas con el consiguiente sentimiento de felicidad por haberlo hecho o haberse propuesto grandes metas imposibles de alcanzar con el consiguiente sentimiento de frustración? Tengo una amiga que siempre ha defendido la primera opción. Disfruta de las pequeñas cosas y la felicidad que ellas te aportan.
Un abrazo de oso (amoroso, jajaja)
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